Exposición "Tick Tick Boom: una biografía de Jonathan Larson."

La exposición Tick Tick Boom: Una autobiografía de Jonathan Larson en el Teatro Lara ha supuesto una aproximación a la figura de Larson, un compositor que podía haber cambiado la historia del musical a través de la música Rock, en un momento en el que las grandes compañías copaban Broadway y donde la historia quedaba en desventaja frente al espectáculo. Larson quiso darle un giro al musical, reinventar el género, con historias realistas enfocadas a su generación y con una banda de Rock siempre sobre el escenario. Comisariada por Andrea Velasco, de Bárbola, la exposición ha supuesto la primera aproximación biográfica en Madrid a este genial autor.


Teatro Arlequín, Calle de San Bernardo, 5 28013, Madrid.
A partir del 14 de marzo de 2012.

Larson

La exposición consta de 4 apartados: una aproximación biográfica al compositor Jonathan Larson; imágenes de su único y exitoso musical, Rent; un homenaje a su gran maestro, Stephen Sondheim y una revisión histórica sobre el duro trabajo que supone crear un musical: los workshops.
1. Jonathan Larson (1960-1996). Larson quiso darle un giro al musical, reinventar el género, con historias realistas muy enfocadas a su generación y con una banda de Rock siempre sobre el escenario. Esto era absolutamente novedoso, pero nadie tras su muerte siguió el camino iniciado por el que podría haber sido el gran compositor de su generación. Larson tardó diez años en conseguir que un musical suyo se estrenase en Off Broadway. En este tiempo fue camarero en el Moondance Diner de Nueva York, pero también estrenó en pequeños locales unos monólogos en forma de sketches donde hablaba y cantaba sobre su propia vida e ilusiones. La recopilación y dramatización de estos monólogos es lo que más tarde se convertiría en Tick Tick… Boom! el musical que hoy presentamos. Cuando ya saboreaba el éxito, a un día del estreno de Rent, Jonathan Larson moría de un aneurisma de aorta por un Síndrome de Marfan mal diagnosticado. Sólo tenía 35 años y no había podido demostrar todo lo que podía llegar a hacer.
2. Rent. Es una versión contemporánea de la ópera La Boheme de Puccini. La historia pasa del París bohemio de principios del siglo XX al East village neoyorkino de finales del siglo XX, cuando el SIDA hacía estragos entre los jóvenes. Con esta ópera Rock, Larson ganó, póstumamente, cuatro premios Tony y el premio Pulitzer. La fusión entre música contemporánea y la historia que se está contando es uno de los grandes valores del musical que compuso Larson, una cualidad que se estaba perdiendo en Broadway. Además la repentina muerte del autor se convirtió en una parte más de Rent, un musical donde se habla de la pérdida, de sobrevivir y tirar para adelante. Canciones como One Song Glory resultan emocionantes por el simple de hecho de estar intrínsecamente unidas a su creador. Con Rent, Jonathan Larson consiguió que la joven generación, criada con Rock n’ Roll, volviera a los teatros de Broadway.
3. Su mentor: Stephen Sondheim (1930). Sondheim es uno de los compositores más especiales y originales del musical americano. Arriesgado, intelectual, rompedor y ajeno a lo comercial, fue una auténtica inspiración para el joven Jonathan Larson. Todas sus creaciones son inesperadas, alejadas del optimismo feliz típico de Broadway. Muchas fueron un fracaso comercial pero, curiosamente siempre hay colas para producir uno de sus shows.
4. Workshops: cómo construir un musical. Un aspecto clave a la hora de preparar un musical es el Workshop o taller. Los ensayos se convierten en un trabajo en equipo donde compositores y directores trabajan con los actores para acomodar el libreto a la realidad. Los ensayos han existido siempre, en cambio el concepto de Workshop es más actual. Rent, por ejemplo, que tuvo su primera acogida en el New York Theater Workshop, se fue definiendo y cerrando con el trabajo de todo un equipo.

Fotografías: The New York Times, fragmento cartel Rent, escena Rent, Jonathan Larson y Stephen Sondheim, Bob Fosse preparando una coreorafía para Chicago, Jerome Robbins preparando una coreografía de West Side Story, la Calle 42 en Nueva York, Stephen Sonheim en un workshop, Times Square en los años 20.    

BÁRBOLA